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Ocho décadas del mejor alumno

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Ocho décadas del mejor alumno

Con motivo del cumpleaños número ochenta de Robin, elaboramos un Top Five de grandes momentos protagonizados por Dick Grayson, en sus diversas identidades adoptadas

Un año después del surgimiento del hombre murciélago, en Abril de 1940, salía a la venta en EE.UU. el número 38 de Detective Comics, que pronto pasaría a la historia por presentar al joven compañero de aventuras del justiciero, Robin, el joven maravilla. Siendo todavía un niño que acompañaba a sus padres en sus presentaciones, los artistas circenses conocidos como Flying Graysons, el pequeño Richard ve como la tragedia se apodera de su vida, cuando un atentado en medio de un show, causa la muerte de éstos.

El millonario Bruce Wayne, presente entre el público, decide adoptarlo como su pupilo para, eventualmente, revelarle su secreto, entrenarlo e incorporarlo a la cruzada.

Posteriormente, en compañía de otros sidekicks, se convertiría en miembro fundador y líder de los Teen Titans, período en el que se alejaría paulatinamente de su mentor, asumiendo la identidad de Nightwing. Después de superar las diferencias con el protector de Gotham City, Dick se convirtió en un importante miembro de la familia, ayudando al entrenamiento de los posteriores Robins, manteniendo en foco al propio Batman, y hasta reemplazándolo bajo el manto, en dos oportunidades. Caído en desgracia debido a las movidas editoriales del exeditor en jefe de DC Comics, Dan Di Dio, que quiso boletearlo en varias oportunidades -sin éxito-, hoy transita una página oscura en su historia. La amnesia provocada por un disparo en la cabeza de KGBeast, lo hizo alejarse de sus afectos a la vez que hacerse llamar Ric, al tiempo que otros justicieros comenzaron a operar bajo su alias heroico. Un sinsentido por donde se lo mire.

Mientras esperamos asistir al momento en que recupere su memoria, prometido para el presente año, repasamos algunas de sus grandes actuaciones, acotadas no a especiales y/o miniseries, sino únicamente a series regulares. Acá está, éste es, el Top Five de momentos memorables protagonizados por él. Un buen artista, que sabe reinventarse mejor que nadie.

Némesis – Grayson

Para el amigo Richard, el flojo evento anual mainstream titulado Forever Evil (2013/2014) significó colgar a Nightwing -final apresurado de su segunda serie- por un tiempo, al ser descubierta su identidad civil frente a un grupo de villanos, primero, y dado por muerto por Lex Luthor, para evitar la detonación de una bomba de enorme magnitud, después.

Claro que a poco de finalizar su segunda colección, en el número 30, salió a la venta uno de los mejores títulos de los New’s 52, Grayson. El hijo gris de Gotham, por la vuelta, convertido en el infalible agente 37, espía al servicio de la agencia de recontra-espionaje Spyral, volada creación pop de Grant Morrison muy bien aprovechada por los guionistas Tim Seeley y Tom King. Claro que todo era un elaborado juego de apariencias, ya que en realidad Dick estaba infiltrado en la peligrosa organización por pedido del propio Batman, para desmantelarla desde el interior.

Los números 9 al 11 del interesantísimo título, aparecidos entre Mayo y Julio de 2016, con dibujazos de Mikel Janín, componen Némesis, arco narrativo que implica una complicación tras otra para el flamante agente secreto. Helena Bertinelli, entonces directora a cargo de la central de espías, descubre que en cada una de las misiones en las que él participó, hubo como resultado posterior, bajas de recursos humanos propios y de otras organizaciones, asesinados con unos conocidos bastones de combate. Todas las pruebas apuntan a Grayson que, para peor, no consigue comunicarse con Wayne para sus habituales reportes después de cada trabajo. ¿Algo más? Sí, su más reciente comisión por parte de Spyral implica entregar una fracción de kryptonita nada menos que al empresario Lex Luthor. Lo que dice, un combo inmejorable, con un final sorprendente, que incluye un revelador enfrentamiento con un fantasma del pasado que vuelve, a complicar todo un poquito más. Para alquilar balcones.

Detective Comics 871/881

Once números duró la estancia de Scott Snyder en el título señero de la franquicia, antes de su relanzamiento en el marco de los New’s 52, con un nuevo número 1, que posteriormente volvería a retomar la numeración original.

Allá por 2011, con Bruce Wayne perdido en el tiempo -tras los sucesos de Final Crisis-, en simultáneo a la primer serie de Batman y Robin, con unos  Grant Morrison y Frank Quitely intentando emular, en clave pop, su tiempo en New X-Men, el ex pupilo volvía a colgar el traje de Nightwing en el ropero para jugar a ser Batman. Considerado en retrospectiva, este periodo fue más fructífero en Detective Comics que en el título protagonizado por el dúo dinámico, que brillaría en su segundo volumen, de la mano de unos inspiradísimos Peter Tomasi y Patrick Gleason.

Sumándose a la larga tradición de creadores que dieron lo mejor de sí en un título destinado a cancelarse, el guionista, secundado en la faz gráfica por Jock y Francisco Francavilla, fue construyendo sin prisa pero sin pausa, un arco narrativo realmente memorable, con buenas participaciones del comisionado Gordon, Alfred Pennyworth y Red Robin. Incluso se dio el lujo de aportar dos nuevos villanos, no muy bien explotados posteriormente. En clave policial negro se van sucediendo tres sagas breves, pero fuertemente enlazadas entre sí a través de pensados flashbacks, destinados a eclosionar en el último acto. La primera trama lo enfrenta  a The Dealer, un traficante de objetos relacionados con los jefes delictivos de la ciudad, mientras que la próspera banquera Sonia Zucco y la banda de King Shark lo esperan para el segundo round. El cierre de la historia le depara un combo mortal, de la mano del impredecible Joker y un psicótico James Gordon Jr. Toda la carne al asador en este ‘fin de ciclo’ de la querida serie.

Blüdheaven – Nightwing    

Después del correspondiente ‘testeo’ del personaje entre el público, mediante un par de miniseries y especiales, el entonces editor de la franquicia, Denny O’ Neil, decide dar luz verde a la primera -y más extensa- colección protagonizada por el exchico maravilla.

En Octubre de 1996, con traje nuevo y un gran equipo creativo detrás, Chuck Dixon en guiones y Scott Mc Daniel en dibujos, arranca su ansiado derrotero en solitario, que culminaría recién en Abril de 2009, con el número 153.

La saga inicial es breve, apenas tres episodios, que sirven para delinear eficazmente el nuevo e interesante status quo. En la bahía de Gotham aparecen flotando 21 cadáveres, provenientes de la ciudad vecina del título, en muchos sentidos, peor que la jungla de cemento vigilada por el hombre murciélago. Investigando estas muertes, Dick se establece allí, para descubrir que Black Mask intenta expandir su territorio, enfrentando al elemento criminal imperante. Más temprano que tarde y por las malas, Dick entenderá que todo su aprendizaje no lo ha preparado para el desafío de convertirse en el vigilante titular de aquel lugar, con la fuerza policial jugando un ambiguo rol, y la necesidad de obtener un trabajo que le permita la independencia económica de su mentor. Va a llevar tiempo. Lo que se dice, un buen comienzo.

Prodigal – Batman y otros

El sacudón que la década del noventa trajo a los personajes icónicos de DC incluyó, obviamente, a Batman. Knightfall y las flojas sagas subsiguientes -con algunos aciertos- fueron pensadas para expandir los títulos-satélite del hombre murciélago.

En el final de Knightsend, tras recuperar el manto de manos de su reemplazante devenido en usurpador, Azrael, Bruce Wayne decide hacer las cosas bien, ofreciéndole a su antiguo pupilo la posibilidad de asumir la identidad del señor de la noche, mientras él se recuperaba de sus heridas físicas y psicológicas. Tal es la premisa detrás de este arco argumental de doce entregas, que llegó a las bateas entre 1994 y 1995, involucrando cuatro series: Batman (512/514), Detective Comics (679/681), Shadow Of The Bat (32/34) y Robin (11/13). Los guionistas que la concibieron fueron Doug Moench, Alan Grant y Chuck Dixon, con arte a cargo de Mike Manley, Graham Nolan, Bret Blevins, Tom Grummett, John Cleary, Lee Weks y Ron Wagner.

El relato está muy bien, con grandes momentos protagonizados por la dupla Dick GraysonTim Drake, tanto en sus identidades civiles, sin los servicios de Alfred Pennyworth en la mansión, como en las superheroicas. El gran villano a enfrentar es Two Face, que escapa de la Ley mediante un error del sistema informático judicial, casualidad que lo lleva a organizar un hackeo cuyas consecuencias sobre el bajomundo criminal son muy bien exploradas. Después, mucha desconfianza de Jim Gordon hacia el ‘nuevo’ enmascarado y una lograda jugada, enfrentar al héroe contra enemigos para él desconocidos, Killer Croc, Scarface, Ratcacher y Tally Man. El final, con pase de factura incluido entre Dick y Bruce al respecto de los motivos que llevaron la separación del célebre dúo dinámico original, redondea para arriba.

The Judas Contract – The Teen Titans

Entre Febrero y Julio de 1984, el célebre tándem conformado por Marv Wolfman y George Pérez pergeñó una saga que, por muchos motivos, es en la actualidad considerada un verdadero clásico de los cómics.

El contrato de Judas abarcó originalmente los números 39 y 40 de The New Teen Titans, 41 y 44 de Tales of the Teen Titans -misma serie, renombrada- y el Annual 3. El supergrupo formaba entonces con Wonder Girl, Kid Flash, Raven, Cyborg, Changeling y Starfire, todos bajo el liderazgo de Robin. Durante esta célebre historia el grupo debió enfrentar tres peligrosas amenazas, H.I.V.E. Brother Blood y, fundamentalmente, Deathstroke, para finalmente incorporar dos nuevos integrantes a sus líneas, Terra y Jericho.

Con una trama pensada por los creadores como la representación del paso a la adultez de sus protagonistas, no es de extrañar que quien se lleve la peor parte sea el bueno de Dick. Envuelto en un manto de dudas al respecto de su vida personal y heroica, decide dejar de ser Robin -por la ligazón que el alías tiene con el Caballero Oscuro-, y tomarse un tiempo para pensar en su futuro, lejos de sus compañeros, delegando el mando en Donna Troy. Claro que su voluntad chocará contra los intereses de Slade Wilson, quien tiene un contrato que cumplir y conoce bastante sobre su pasado, incluidas sus dos identidades. Las difíciles circunstancias que propiciarán el ansiado debut de Nightwing, le otorgarán también un inesperado aliado, para llevar adelante una misión suicida, rescatar al resto de los Titanes de las garras de La Colmena. Una página fundamental, con un final de hondo dramatismo. Crecer duele.

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39 años, Licenciado en Comunicación Social. Comiquero por naturaleza, casi. Cinéfilo. Voraz lector, accidental escritor.

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