Buscanos en las redes sociales

Las estrellas del Caballero Oscuro

Cómics

Las estrellas del Caballero Oscuro

Celebramos los ochenta del murciélago con una recomendación de la colección All Star Batman, publicada por ECC Argentina, analizada en forma completa por Mariano Sicart

La enorme popularidad que Batman ostenta a nivel mundial desde hace ocho décadas, hace que los escritores que guían sus pasos por el mainstream -en las diferentes series que protagoniza- acaparen regularmente la atención de gran parte del público y la crítica especializada. Todos han visto sus carreras potenciadas tras abocarse a la franquicia del murciélago, casi sin excepción. Pero también han sido objeto de feroces críticas, tanto bienintencionadas como maliciosas, cada vez que la producción no estuvo a la altura.

El paso del guionista Scott Snyder (New York, 1976) por la franquicia del murciélago ha sido, cuanto menos, controvertido, con puntos altos y bajos dependiendo de quién opine. Durante el relanzamiento de la cabecera homónima, enmarcado en la movida Nuevos 52, estuvo acompañado en la faz gráfica por el lapicista Greg Capullo (New York, 1962), en una etapa que constó de cincuenta y dos números y cuatro anuales. Período con más luces que sombras en lo artístico, lo cierto es que no estuvo exento de algunas decisiones creativas arriesgadas. El fandom y la crítica señalaron cierta falencia argumental recurrente del escriba en el hecho de apelar a constantes inserciones de retro-continuidad para justificar el estructurado de grandes sagas destinadas a sacudir el status quo actual del personaje y su entorno, con mayor o menor eficacia, según el caso.

Posteriormente, ya en la etapa Renacimiento, reincidiría con un proyecto algo más personal, All Star Batman, título con escasa vida editorial. La serie, que fue de menor a mayor, llegando a alcanzar un gran nivel, se lanzó en 2016, constando de tres arcos argumentales hasta su cancelación, al año siguiente. Con ciertas dilaciones, ECC Argentina la trajo a nuestro mercado en tres tomos, siendo la única colección de su catálogo editorial que logró publicar en forma completa.

Vamos a la ruta

El volumen uno, titulado Yo, mi peor enemigo, comprende los números norteamericanos que van del 1 al 5 (Octubre, 2016, Febrero, 2017). Acompañan al autor el dibujante John Romita Jr. (New York, 1956), en muy buen nivel, eficazmente complementado en las tintas por Danny Miki y los colores de Dean White.

La trama involucra a Two Face y Batman, pero también, a Harvey Dent y Bruce Wayne. Nada nuevo bajo el sol, podría llegar a pensarse, pero tampoco es tan así. Especie de trepidante y caótica road movie a pura acción, el detonante del conflicto pasa por una enorme recompensa que el villano ofrece a quién logre acabar con la vida de su oponente, empecinado en tratar de llevarlo a través de 800 kilómetros de ruta hasta un viejo reformatorio juvenil, bajo la promesa de una cura para su desorden de identidad, en un lugar que vincula el pasado de ambos personajes mediante otro cuestionable injerto de continuidad -y van-. La fortuna ofrecida es la excusa argumental ideal para presentar a gran parte de la extensa galería de villanos del murciélago, con el solo efecto del lucimiento del dibujante, en un trabajo de enorme nivel.

La narrativa es confusa, puesto que desde el presente propuesto, la complicada travesía, el guión salta temporalmente una y otra vez a diversos momentos del pasado para elaborar el necesario trasfondo, complicando innecesariamente la lectura, por no mencionar ciertas caracterizaciones de algunos personajes que poco y nada se condicen con su naturaleza y motivaciones conocidas.

Como complemento, el inicio de La Rueda Maldita, historia secundaria dedicada a Duke Thomas, alias The Signal, el nuevo compañero afroamericano del murciélago, contra el villano Zsas, resulta redonda por donde se la observe, con la introducción de la tragedia familiar de rigor que determinará su destino y el plus de buenos dibujos a cargo del artista Declan Shalvey.

Mundo de quimeras

El segundo tomo, Los confines de la Tierra, comprende los números 6 al 9 U.S.A. (Marzo- Junio, 2017) Secundan al escriba en la faz gráfica los artistas Jock, en el inicio y cierre de la saga, además de Tula Lotay y Giuseppe Camuncoli, en los capítulos centrales.

El guión, en este caso, sí cuenta con un gran planteo inicial y desarrollo acorde. Una buena historia por número, que involucra a un conocido antagonista de su galería de villanos en cada ocasión. Así es que el protagonista deberá enfrentarse en primer término a Mr. Freeze, en un denodado esfuerzo por tratar de evitar el resurgimiento de unas letales bacterias atrapadas en el Círculo Artico, capaces de acabar con la vida en el planeta. Posteriormente, irá tras los pasos de Poison Ivy, a propósito de la búsqueda de algún tipo de cura para una peligrosa epidemia que se acaba de desatar en Washington D.C. El tercer caso llevará al murciélago a toparse con The Mad Hatter, en un  intento de dar con el paradero de su actual sidekick, desaparecido en acción misteriosamente. El cuarto y último capítulo lo conducirá a la ciudad capital, junto a los Blackwaks, para el round final contra Ra’s Al Ghul, en un memorable duelo de estrategias, con el destino del mundo entero en juego.

Snyder entrega una trama muy pensada en este volumen, aplicando un mecanismo de caja china, donde nada es lo que parece y cada una de las paradas del viaje depara alguna que otra sorpresa para el encapotado, pero también para los lectores, por no mencionar otras logradas simetrías de tipo estructural que se dan al interior de cada aventura. Caracterizaciones impecables, juegos psicológicos varios, cosecha de plots previos y hasta alguna siembra a futuro. La solvencia gráfica del trabajo resulta innegable, combinando el estilo anguloso de Jock, la síntesis de clasicista de Tolay, hasta la osada puesta en página y el trazo limpio de Camuncoli, en un todo que funciona artísticamente, incluso.

La segunda parte del relato que tiene por protagonista al socio del vigilante de Ghotam, introduce a The Riddler como antagonista, ahondando nuevamente, en el pasado del joven. Episodio muy bien narrado por Francesco Francavilla, desde su fuerte impronta pulp. Esta historia, lamentablemente, no termina dentro de la colección, sino en el evento Días Oscuros.

El viejo 

El tercer y último arco argumental de la serie lleva por título El Primer Aliado, extendiéndose entre los números 10 al 14 norteamericanos (Julio-Diciembre, 2017). El dibujo, esta vez, quedó a cargo de Rafael Albuquerque, con colores de Jordi Bellaire.

El punto de partida de la saga se vincula con la llegada de una nueva tecnología proveniente de Rusia, capaz de cambiar el delicado equilibrio de poder imperante en Gotham City, el poderoso Motor Génesis. En Miami se organiza una importante subasta que involucra a peligrosos enemigos del cruzado enmascarado, Hush, The Penguin, Black Mask y Great White Shark. Pero ellos no constituyen, ni por asomo, la única amenaza a enfrentar, dado que un determinado y violento agente secreto extranjero con oscuras intenciones pronto entra en juego, buscando hacerse con el arma para llevar a cabo una agenda de misiones propias, vinculada a ciertos momentos del pasado de Alfred Pennyworth en Inglaterra.

La inteligente jugada del guionista pasa por correr el eje protagónico del señor de la noche a su fiel asistente, el leal Penny One, quien lleva la voz del relato desde una lograda primera persona, que refuerza el vínculo con el lector. Así es que conocemos gran parte de su vida previa a prestar servicio para la familia Wayne, sucediendo en la tarea a un padre que siempre percibió como ausente. Pero también asistimos a su entrenamiento militar y las circunstancias que lo condujeron a abandonar esa carrera. Del mismo modo, somos testigos de sus certezas e inseguridades al respecto de la peligrosa cruzada en la que colabora. La idea de un círculo que se cierra inexorablemente sobre ambos sobrevuela la historia de principio a fin. Y está bien.  Por su parte, desde su estilo algo sucio, el dibujante brasileño entiende muy bien lo que la trama requiere, sea expresividad en los personajes, o eficiencia en las secuencias de acción.

El bonus track, en esta oportunidad, se titula Asesinos políticos, una lograda historia autoconclusiva firmada por el propio Albuquerque, junto a Rafael Scavone que cuenta con ilustraciones a cargo de nuestro Sebastián Fiumara, en gran nivel, muy bien secundado por los colores de Trish Mulvihill y Lee Loughridge. Narra cómo el héroe debe infiltrarse al interior de la mafia rusa para intentar evitar que un gran cargamento de armas soviéticas llegue a su ciudad y sea empleado en una guerra de bandas contra la Familia Falcone.

 

Continue Reading

39 años, Licenciado en Comunicación Social. Comiquero por naturaleza, casi. Cinéfilo. Voraz lector, accidental escritor.

Comentar

Más en Cómics

Trending

CM! PODCAST

To Top

Desarrollado por Offshoot media