Buscanos en las redes sociales

LAS HERMANAS SEAN UNIDAS, CRÍTICA DE  «¿QUÉ LE PASÓ A LUNES?»

Series

LAS HERMANAS SEAN UNIDAS, CRÍTICA DE  «¿QUÉ LE PASÓ A LUNES?»

Un mundo superpoblado en el que cada pareja está obligada a tener solo un hijo, siete hermanas que logran ocultarse haciéndose pasar por una única persona y lo que ocurre cuando una de ellas desaparece: ¿Qué le pasó a lunes? (AKA Seven Sisters), la nueva película de Netflix, con tanta acción como agujeros de guion ya está entre nosotros y te la comentamos.

 

En un futuro cercano, el crecimiento desmedido de la población obliga a tomar medidas extraordinarias para evitar la hambruna. La primera de esas medidas es el desarrollo de cultivos transgénicos, pero el remedio resulta agravar la enfermedad, ya que su consumo provoca un incremento desproporcionado de los nacimientos múltiples. Ante esta situación, en el 2043 se crea la Ley de Asignación Familiar: cada pareja está limitada a tener un solo hijo. Cualquier otro vástago será conservado en criogenia para ser despertado en cuanto «la crisis haya pasado» en «un mundo mejor». La propuesta viene de parte de la Dra. Nicolette Cayman (Glenn Close) y para imponerla se crea la Oficina de Asignación Familiar (Child Allocation Bureau), bajo su dirección.  Cada ciudadano tiene un brazalete que lo identifica como hijo único y que debe ser escaneado en casi todo momento: para entrar al edificio donde vive, para cruzar los distintos puestos de control de la ciudad o para comprar una rata (como cena) en el mercado callejero.

Pero cuando la hija de Terrence Settman (Willem Dafoe) muere al dar a luz a unas septillizas de padre desconocido, él desafía la prohibición y decide no entregarlas a las autoridades. Nombra a cada una de las niñas según los días de la semana: Lunes, Martes, Miércoles, Jueves, Viernes, Sábado y Domingo, pero para protegerlas, inventa la identidad de Karen Settman (Noomi Rapace), una única persona cuya vida vivirá por turno cada una de las hermanas. 30 años más tarde, justo cuando Cayman se postula al Congreso, las siete mujeres ya tienen una vida establecida y se las han arreglado para eludir al sistema a base de trucos tecnológicos y una férrea disciplina. Lo que le ocurre a una, debe ser compartido o repetido en cada una de las otras. Si una habló de poesía con el portero, las otras deberán saber el contenido exacto de la conversación. Si una se lastima una mano, las otras habrán de sacrificar un dedo. A efectos prácticos, todas son una única persona y para mantener el engaño, cada una sale de su casa solo el día que le corresponde según su nombre (que suerte para Sábado y Domingo).

Todo funciona bien, aunque no sin tiranteces, hasta que un día Lunes no vuelve del trabajo y las demás deberán arreglársela para salir a buscarla. A partir de allí comienza un thriller de ciencia ficción con mucha acción y violencia sin respiro.

BUENO, PERO…

La película parte de una premisa algo remanida, pero que no deja de gustar: un sistema totalitario y los lobos solitarios que deciden desafiarlo, no derribarlo, sino simplemente desafiarlo para conservar la vida. Aunque tiene un par de giros en la trama, son bastante previsibles. En el apartado actoral, Noomi Rapace no es mala actriz pero definitivamente no está a la altura de Tatiana Maslany (de Orphan Black) a la hora de interpretar un papel múltiple: las siete hermanas que encarna se distinguen entre sí por su aspecto externo mucho más que por sus personalidades. Dafoe cumple dignamente, en las pocas escenas que le tocan en suerte y Glenn Close dispone de un poco más de tiempo en pantalla pero de todos modos arma una villana de manual, sin demasiada profundidad. Christian Rubeck está bien como Joe, el  encargado de perseguir a las fugitivas.

El punto fuerte de la película es la acción, digna de un Luc Besson. El punto débil es un argumento algo previsible y como en casi todas las producciones del tipo «héroe anónimo contra el sistema», la cantidad de agujeros de seguridad fácilmente explotables que dejan los gobiernos totalitarios, a la espera de que venga alguien a sacar provecho de ellos. Lo peor es el final. El director Tommy Wirkola (Hansel y Gretel: Cazadores de brujas, Dead Snow) parece pretender que los últimos 15 minutos de la cinta sean reveladores y den vuelta completamente la trama, pero lo único que logra es que nos den ganas de averiguar dónde vive y mandarle unos muchachos serios a que le hagan una visita.

Por una vez estoy ante una obra que quizá hubiese estado más lograda si en vez de ser una película, fuese una serie. Eso habría permitido construir un mundo más creíble, personajes más sólidos y probablemente, encontrar un desenlace más digno. Tal como está, solo se salva por las escenas de acción que componen su parte central. Si ya se vieron todas las otras buenas pelis de Netflix o si de veras les gusta ver tiros, explosiones y escapadas, entonces dedíquenle 2 horitas… sino, no.

 

Tiene 45 años, es programador y lee ciencia-ficción desde que tiene memoria, aunque su primer libro "serio" lo leyó a los 12.

Comentar

Más en Series

Trending

CM! PODCAST

To Top

Desarrollado por Offshoot media