Buscanos en las redes sociales

La Quimera de oro (y de la continuidad)

Cómics

La Quimera de oro (y de la continuidad)

Nos metemos de lleno en Quimera 5. ¿Siguen o se bajan?, esa es la cuestión.

Antes de lanzarme a analizar esta nueva entrega de Quimera, quisiera hacer algunas apreciaciones sobre el porvenir de la antología, ya que es de público conocimiento que su editor César Libardi dejó entrever, hace unos meses, la posibilidad de no seguir con el proyecto, esto como consecuencia del esfuerzo demandado. Sería una gran pena. Creo, sin temor a equivocarme, que hay un pequeño mercado de lectores que gustan de esta nueva generación de antologías, repletas de autores jóvenes y gran calidad gráfica, y que son en definitiva una buena opción para un panorama dominado por el formato novela gráfica.

Si la mudanza de Términus al libro significó un golpe para muchos de nosotros, la posibilidad que Quimera corra la misma suerte -en este caso sería aún más doloroso, teniendo en cuenta que Rabdomantes ya editaba libros desde antes- va a dejar más que un sinsabor, y más aún por el crecimiento que experimentó la antología en sus cinco entregas. Para pensar.

Ahora sí, buceando en el material, debo señalar que lo que más me ha gustado son las historias autoconclusivas, entre las que se destaca muy especialmente Mazmorra. En sólo tres páginas, su guionista Leandro Paolini Somers trabaja con un concepto muy fuerte -el de la vejez asistida-, y en una sola viñeta te lo devuelve en forma de trompada. Somers demuestra que aún se puede escribir acerca de grandes temas en espacios muy reducidos, y hacerlo con talento. El dibujante Santiago Madile está a la altura del guionista -prolijo, algo preciosista y al servicio del guión- y entre los dos logran una historieta antológica, valga la redundancia.

En segundo y tercer lugar destaco La Colonia y Sofía. La primera, escrita por el veterano (y venerado) Emilio Balcarce, es un gran invento de ciencia ficción y da cuenta que el guionista aún tiene buenas ideas (si no me creen, lean Matroska S.A., aparecida en el número 1 de Ultramar), bastante inquietantes por cierto, acerca de lo que el futuro nos depara. En este caso, la “suerte” que corren los primeros colonos de Marte, muy bien acompañado en la parte gráfica por Gonzalo Ruggieri. Sofía, otra buena historieta de CI-FI escrita por Johanna Garabello e ilustrada por : Maximiliano Bartomucci, toca el eterno tema de los robots o humanoides que no llegan a comprender su verdadera naturaleza, en un clima aséptico y turbador.

Sobre las series, debo decir que no me han gustado tanto como las historias cortas, pero así y todo no puedo dejar de destacar una que, por originalidad y espíritu, sobresale: Deathwest, escrita e ilustrada por Ziul Mitomante, presenta su capítulo 2 (esta serie arrancó en el número 4) donde sigue combinando el western y la experiencia post-morten, repleta de detalles ingeniosos, humor, bizarreadas varias (el coyote parlanchín con nombre de mitología azteca me recordó a Castañeda) y un dibujo hermoso, primario, de neto corte infantil, que le da a la historia un estilo y un tratamiento muy ambicioso. Sería una pena que ésta historia no siga, y hasta me atrevo a pedirle a Libardi el libro de Deathwest. He aquí un comprador -y entusiasta promotor- asegurado.
En cambio me generaron algunas dudas Rosario Nocturno (Libardi-Ballester) y El Mago (Barreiro, Ferrúa y Tarquini), aunque ambas tienen guiones que dejan entrever cierto potencial, y un detalle que, al menos para quien firma esta nota, no es menor: las múltiples referencias culturales a la ciudad de Rosario, que siempre son estimulantes para quienes las entienden. Pesquisa Criminal (Flores-de Bonis), en cambio, tiene más potencial en su dibujo (impactante la persecución de las primeras páginas).
Completan el número la buena portada de Salvador Sanz, un buen cuento de Nicolás “el negro” Viglietti (el Ritual, ilustrado por el maestro Horacio Lalia), quizá con un final algo precipitado, al que le falta clima, -pero cimentado en una muy buena idea de fondo-, y la entrevista a Lucas Varela, lo que habla a las claras que la gente de Quimera no sólo se preocupa por hacer una revista de historietas, sino también por brindar un lindo material de lectura, con entrevistas, dossiers y materiales literarios.
Haya decidido -o no- Libardi la suerte de Quimera, ojalá haya un número 6.

Continue Reading

34 años, fotógrafo. Lee cómics desde los 10, y en este campo se autodefine como un "orgulloso exponente de la generación Perfil".

Comentar

Más en Cómics

Trending

CM! PODCAST

To Top

Desarrollado por Offshoot media